La alerta sanitaria continúa en el departamento luego de que se confirmara la presencia del virus tras la muerte de un mono nocturno Palermo.
El departamento del Huila mantiene la alerta sanitaria por fiebre amarilla tras confirmarse una epizootia en el municipio de Palermo, luego de la muerte de un mono nocturno infectado con el virus. Las autoridades refuerzan vacunación y piden no agredir a los primates.
Las muestras del animal fueron recolectadas con apoyo de la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena y enviadas al Instituto Nacional de Salud, entidad que confirmó la presencia del virus. El hallazgo demuestra que la fiebre amarilla continúa activa en la cordillera Central, incluso en zonas cercanas a áreas pobladas.
El secretario de Salud del Huila, César Germán Roa, explicó que “la población huilense debe saber que estamos en un brote de fiebre amarilla. Realmente no se pudo cerrar el brote del año pasado; continuamos con el mismo brote manifestado en los casos del Tolima. Esto nos obliga a alertar a toda la comunidad sobre esta situación”, señaló el funcionario.
Ante el riesgo, las autoridades departamentales activaron un plan de contención en coordinación con la Alcaldía y el hospital local, priorizando jornadas de vacunación masiva y el control del mosquito transmisor.
Actualmente, Palermo presenta una cobertura de vacunación cercana al 62 %, cifra que está por debajo de la meta del 90 % establecida para garantizar inmunidad colectiva, lo que mantiene en riesgo a la población no inmunizada.
Los monos no transmiten la enfermedad, las autoridades insistieron en que los primates no son responsables de la propagación del virus y pidieron a la ciudadanía no agredirlos.
Finalmente, se hizo un llamado a la comunidad para que reporte inmediatamente a la Secretaría de Salud, a la CAM o a las administraciones municipales cualquier hallazgo de primates muertos, evitando manipular los cuerpos, con el fin de que las autoridades realicen la recolección y los estudios correspondientes.
La recomendación principal sigue siendo la vacunación oportuna como la medida más eficaz para prevenir la fiebre amarilla y evitar complicaciones graves.






