Según la Federación de Cafeteros, la cosecha cafetera tendrá una caída por segundo año consecutivo; el clima: la causa de todo.
Para este año la cosecha cafetera colombiana será de 12,2 millones de sacos, según las proyecciones de la Federación Nacional de Cafeteros. Esta cifra confirma una inminente caída en la producción del grano por segundo año consecutivo, explicada en gran medida por la variabilidad climática que ha afectado los cultivos.
De acuerdo con el gerente general de la Federación, Germán Bahamón, dicho comportamiento está en línea con el ajuste productivo. La cosecha cafetera es el resultado de las estimaciones técnicas de Cenicafé y del seguimiento en campo a las condiciones productivas en las diferentes regiones cafeteras del país.
Durante agosto, la producción alcanzó 1,09 millones de sacos de 60 kg, lo que representa una reducción del 12% frente a agosto de 2025. La cosecha evidencia que en los últimos 12 meses, la producción se ubicó en 12,58 millones de sacos, con una reducción del 15%.
Las exportaciones e importaciones
En materia de comercio exterior, durante agosto las exportaciones disminuyeron un 10%, ubicándose en 1,05 millones de sacos. La cosecha cafetera ha generado una reducción del 12% en las exportaciones de los últimos 12 meses, “consistente con la menor disponibilidad de café”, apuntó el dirigente gremial.
Las importaciones continúan aumentando y alcanzaron 1,55 millones de sacos en los últimos 12 meses; todo esto ocurre mientras el consumo interno se mantiene estable en 2,32 millones de sacos, lo que refleja un mercado interno resiliente frente a la menor producción.
El precio interno del grano, así como lo percibido mediante la exportación, ha enfrentado dificultades por el fortalecimiento del peso colombiano frente al dólar estadounidense. La cosecha cafetera tendrá un efecto de -4,5 billones de pesos menos irrigando los 23 departamentos cafeteros, según el gerente Bahamón.
Colombia es el tercer mayor productor de café en el mundo, por detrás de Vietnam y Brasil. Dicha caída afecta especialmente al Huila, que es el mayor productor del grano desde hace 15 años y que depende en gran medida de esta actividad económica.






