Las fuertes lluvias que se presentan en el territorio nacional, tienen en el departamento de Córdoba a su principal afectado
El departamento de Córdoba vive horas bajas debido a las fuertes lluvias que han desencadenado una fuerte crisis: las precipitaciones han transformado gran parte del departamento en una zona de emergencia humanitaria, con más de 80 % del territorio anegado por inundaciones y crecientes súbitas, según autoridades locales.
Las afectaciones obligaron a evacuar a cientos de familias mientras ríos como el Sinú se desbordan y amenazan barrios enteros en Montería y municipios rurales. Hasta el momento, las cifras oficiales reportan más de 140 000 damnificados y alrededor de 40 000 familias desplazadas por el agua.
El gobernador de Córdoba ha advertido sobre el impacto económico y social del desastre, con pérdidas valoradas en más de $432 000 millones en comercio local, infraestructura dañada y cultivos arruinados por el exceso de agua.
Sectores rurales enfrentan pérdidas severas en ganadería y agricultura, con miles de hectáreas productivas bajo el agua y cientos de reses muertas o desaparecidas a causa de la inundación.
La respuesta institucional
En respuesta, el presidente Gustavo Petro ha ordenado un consejo de ministros en Montería para coordinar la atención inmediata de la emergencia, movilizando recursos y apoyo humanitario a las zonas más golpeadas.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) mantiene alerta máxima, pues la temporada de lluvias podría prolongarse y agravar aún más la situación, especialmente en comunidades con infraestructura precaria.
En ese orden de ideas se ha conocido que desde Bogotá llegaron a Montería ocho vehículos cargados con colchonetas y kits de asistencia humanitaria, que permiten iniciar de inmediato la atención en los municipios afectados; en el caso de la capital de Córdoba, la carga incluye 2.161 colchonetas y 1.300 kits de alimentos, aseo, cocina, hamacas y sábanas, elementos destinados a mejorar las condiciones de las familias evacuadas y de los alojamientos temporales habilitados en el departamento.
Así mismo al departamento 64 voluntarios provenientes de Bogotá, 44 de la Defensa Civil Colombiana y 20 del Cuerpo de Bomberos, quienes apoyan las labores de atención y acompañamiento
Finalmente organizaciones internacionales y locales han activado respuestas de emergencia, entregando mercados, agua potable y ayuda básica, mientras centros educativos funcionan como albergues temporales para familias desplazadas por la crisis.
Con base en lo ocurrido el Estado ahora busca no solo la recuperación inmediata, sino también estrategias para mitigar futuros desastres asociados a fenómenos meteorológicos extremos.






