Las compañías aseguradoras estarían desembolsando seis billones de pesos como resultado del terremoto del 10 de agosto.
Las compañías aseguradoras que operan en Colombia calculan preliminarmente que tendrán que desembolsar alrededor de $6 billones para atender las reclamaciones derivadas del terremoto, una cifra que podría aumentar a medida que avanzan las inspecciones técnicas y se determina el verdadero alcance de los daños en viviendas, edificios, comercios e infraestructura.
Desde los primeros momentos posteriores al terremoto, las compañías activaron sus protocolos de atención de crisis y comenzaron a desplegar equipos para evaluar los daños. Actualmente se están recibiendo entre 120 y 150 reclamaciones diarias, mientras las aseguradoras avanzan en el proceso de inspección y pago de indemnizaciones.
El sector cuenta con respaldo de las compañías reaseguradoras, que ya comenzaron a entregar anticipos para garantizar liquidez y permitir que las aseguradoras puedan realizar pagos incluso mientras se formalizan algunos de los siniestros. Las aseguradoras cubrirían entre el 20% y el 25% de la reconstrucción total, estimada en cerca de $30 billones.
Una cifra que puede cambiar
El cálculo de los $6 billones en reclamaciones de seguros hace parte de una estimación más amplia sobre el costo de la reconstrucción. Sin embargo, la cifra todavía puede cambiar considerablemente, ya que una vivienda que inicialmente parezca tener daños menores puede terminar requiriendo la reconstrucción completa de un edificio si los peritajes determinan que existe una afectación estructural.
Las pólizas contratadas por las copropiedades cubren principalmente los bienes comunes, incluyendo ascensores, paredes externas y otras áreas comunes contempladas en el contrato. El contenido interno de cada apartamento requiere, por lo general, una póliza de hogar o el seguro correspondiente al crédito hipotecario. Esta diferencia es especialmente relevante en edificios afectados estructuralmente donde existen propietarios con distintas aseguradoras.
En algunos casos puede existir coaseguro, es decir, varias compañías aseguradoras pueden tener participación sobre un mismo edificio. En esas situaciones, las empresas deben coordinarse para facilitar la atención de los asegurados. Cada reclamación deberá analizarse de manera individual, pues las afectaciones pueden ser completamente diferentes incluso entre inmuebles que hacen parte de una misma edificación.
Con fecha de vencimiento
Es importante aclarar que los asegurados tienen hasta dos años para presentar sus reclamaciones, contados desde el momento del terremoto. Por eso, las personas que todavía no han podido determinar completamente los daños de sus viviendas no deben asumir que perdieron el derecho a reclamar ante su aseguradora. La recomendación es informar oportunamente el siniestro y conservar fotografías, documentos y demás evidencias que permitan demostrar las afectaciones.
Finalmente, las autoridades y el sector asegurador advierten sobre posibles estafas a los damnificados. Personas inescrupulosas aprovechan la emergencia para ofrecer acelerar los pagos de las aseguradoras a cambio de dinero. La recomendación es no caer en estas trampas y acudir directamente a las compañías aseguradoras para realizar las reclamaciones. La reconstrucción será un proceso largo, pero el sector asegurador está comprometido con la atención oportuna y transparente de los afectados.






