El presidente Abelardo De la Espriella reveló la estratosférica cifra de pérdidas económicas que dejó el terremoto.
El presidente Abelardo de la Espriella aseguró, en una alocución llevada a cabo este lunes, que las pérdidas por el terremoto superarían los 30 billones de pesos, de acuerdo con el modelo de una firma privada que estimó las pérdidas físicas directas en los departamentos de Chocó, Risaralda, Quindío, Caldas y Valle del Cauca.
El mandatario precisó que se trata de una cifra preliminar que se irá ajustando en los próximos días, desglosada en 24,5 billones de pesos en edificaciones y 5,5 billones en infraestructura. Este cálculo incluye viviendas, centros de salud, instituciones educativas, vías, puentes y aeropuertos afectados por el sismo. Las pérdidas por el terremoto en Colombia representan un desafío financiero sin precedentes para el país.
En el mismo pronunciamiento, De la Espriella reiteró el llamado al sector constructor para que entregue maquinaria y done utilidades destinadas a la reconstrucción de los proyectos de vivienda en las zonas más afectadas. También hizo un llamado al sector financiero para que baje las tasas de interés y facilite así las labores de reconstrucción.
Chocó, el más afectado
El mandatario señaló que el Chocó registra la afectación proporcional más alta del país, por lo que planteó la necesidad de un “plan Marshall” que salde las deudas históricas con “uno de los departamentos más olvidados de Colombia”. Esta declaración refleja el compromiso del gobierno con la reconstrucción de la región más golpeada y con la superación de las brechas históricas que han afectado a sus habitantes.
El presidente se dirigió directamente a las familias afectadas: “A las familias que perdieron sus viviendas les quiero decir que no están abandonadas, habrá subsidios de arrendamiento, alivios del servicio público y un programa de vivienda nueva y de mejoramiento”. Este paquete de medidas, bajo lo que denominó “Vivienda Milagro”, busca garantizar un techo digno para quienes perdieron todo. Explicó que se realizará un censo para caracterizar cada caso particular y entregar soluciones ajustadas a cada familia.
El largo proceso de reconstrucción
La reconstrucción de las zonas afectadas será un proceso largo y complejo. Las autoridades estiman que la recuperación total podría tomar varios años, por lo que el gobierno nacional está diseñando un plan integral que incluya no solo la reparación de viviendas, sino también la reactivación económica de los sectores productivos afectados. El llamado al sector privado es clave para acelerar este proceso.
La comunidad internacional también ha respondido al llamado del gobierno colombiano. Varios países y organismos multilaterales han ofrecido asistencia humanitaria y técnica, mientras que organizaciones no gubernamentales y empresas privadas se han sumado a los esfuerzos de rescate y atención a los damnificados. El gobierno espera que la cooperación internacional continúe fluyendo en las próximas semanas.
Finalmente, el presidente De la Espriella reiteró su compromiso con la transparencia en la ejecución de los recursos destinados a la reconstrucción. “Cada peso que se invierta será auditado y vigilado para garantizar que llegue a quienes más lo necesitan”, afirmó el mandatario. Con estas acciones, el gobierno busca restaurar la confianza de los ciudadanos y demostrar que, a pesar de la tragedia, Colombia está dispuesta a levantarse y reconstruir su futuro.






