Una serie de denuncias de presunto acoso sexual al interior de Caracol Televisión tienen en vilo a este importante medio de comunicación.
Una crisis sin precedentes golpea a la televisión colombiana. El escándalo de acoso en Caracol Televisión estalló tras conocerse denuncias por acoso sexual contra dos reconocidos presentadores del canal, lo que desató una ola de testimonios que revelan un patrón de abuso de poder sostenido durante años. La situación ya escaló hasta el Ministerio del Trabajo, que ordenó una inspección inmediata a la empresa.
Las denuncias apuntarían directamente a dos figuras de alto perfil: testimonios dados a conocer en medios digitales describen episodios de violencia física, besos forzados y un entorno laboral marcado por el miedo y la intimidación constante hacia las mujeres más jóvenes de las redacciones.
Ante la gravedad de los hechos, Caracol Televisión activó sus protocolos internos. En un comunicado oficial, la empresa aseguró que adelanta las investigaciones correspondientes “garantizando el debido proceso, la confidencialidad y el respeto de las familias y partes involucradas”. Juan Roberto Vargas, director de Noticias Caracol, confirmó la activación de estos mecanismos, mientras el canal mantiene en reserva los nombres de los señalados.
El Gobierno, atento
La respuesta institucional, sin embargo, no detuvo la intervención estatal. El ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, ordenó labores de “inspección, vigilancia y control” en las instalaciones del canal, invocando el Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo que Colombia ratificó. “Los procesos internos de ninguna manera eximen a la empresa de responder”, advirtió Sanguino en su cuenta de X.
Las voces del periodismo no tardaron en alzarse contra lo que llaman “vacas sagradas”. Juanita Gómez, ex presentadora de Noticias Caracol, escribió en X: “No eran ‘momentos incómodos’, eran conductas normalizadas. Por un periodismo sin vacas sagradas. Sin silencios cómplices. Sin miedo”. Mónica Rodríguez y Catalina Botero también se pronunciaron, señalando que muchas denuncias previas nunca fueron escuchadas.
Un problema, más grave de lo que se cree
El escándalo de acoso en Caracol ha abierto una conversación más profunda sobre la violencia de género en las redacciones colombianas. Un estudio de la Universidad de los Andes reveló que 6 de cada 10 periodistas han sido víctimas de violencia de género en sus espacios laborales, y 2 de cada 10 sufrieron violencia sexual. Estas cifras evidencian un problema sistémico que trasciende a un solo canal.
Finalmente, los testimonios siguen surgiendo sin cesar. Catalina Botero reveló que recibió relatos de mujeres que sufrieron acoso hace más de 25 años dentro de la misma organización. El escándalo de acoso en Caracol marca un antes y un después para la televisión colombiana, demostrando que el poder de la pantalla no puede seguir siendo un escudo para la impunidad. Mientras las investigaciones avanzan, el país entero observa si esta vez la justicia hará lo suyo.






