Miles de personas acompañaron en Gigante el funeral del alcalde Josué Manrique Murcia. La comunidad, autoridades y familiares rindieron un homenaje marcado por el reconocimiento a su legado y servicio.
El municipio de Gigante, en el Huila, vivió una jornada de profundo dolor y recogimiento durante las honras fúnebres de Josué Manrique Murcia, conocido como “el Che”, quien ejercía como alcalde por segunda vez. La comunidad se volcó a las calles para despedir a su mandatario en una ceremonia que reflejó el impacto de su gestión y su cercanía con la gente.
Desde tempranas horas, ciudadanos llegaron al Concejo Municipal y al atrio de la iglesia, donde instalaron la cámara ardiente. Allí, miles de personas desfilaron para rendir homenaje y expresar su gratitud a quien dedicó su vida al servicio público y al desarrollo del municipio. Líderes sociales, comerciantes, campesinos y jóvenes coincidieron en resaltar su compromiso y la huella que dejó en múltiples proyectos.
La ceremonia de exequias reunió a importantes autoridades del orden departamental y local. El gobernador del Huila, alcaldes de varios municipios, diputados y funcionarios acompañaron a la familia de Manrique Murcia en este momento de duelo. La presencia institucional evidenció el reconocimiento regional hacia su liderazgo y gestión.
Durante la jornada, distintos voceros destacaron su trayectoria y vocación de servicio. La secretaria de Gobierno departamental, Liliana Vázquez, expresó su solidaridad con la familia y la comunidad giganteña, y resaltó el legado del mandatario. En sus palabras, reiteró el compromiso del Gobierno departamental para continuar con los proyectos que impulsó el alcalde, con el objetivo de honrar su memoria y dar continuidad a su trabajo.
Tras confirmarse su fallecimiento, múltiples mensajes de condolencias circularon desde diferentes sectores. Dirigentes políticos, empresarios e instituciones resaltaron su liderazgo, su cercanía con la ciudadanía y su empeño por mejorar las condiciones de vida en Gigante. Muchos coincidieron en que su gestión se caracterizó por el amor al territorio y la búsqueda constante de oportunidades para su gente.
El sepelio se convirtió en una manifestación colectiva de respeto y gratitud. Entre aplausos, lágrimas y recuerdos, los habitantes de Gigante despidieron a un líder que marcó la historia reciente del municipio. Su legado, aseguran quienes lo conocieron, permanecerá en las obras, los proyectos y en la memoria de toda una comunidad que hoy lamenta su partida.






