Para este año la Superintendencia de Salud llevará a cabo un alto número de auditorías a diferentes entidades del sector.
La Superintendencia Nacional de Salud anunció más auditorías al sistema sanitario como una de las medidas anunciadas por las autoridades para enfrentar los problemas que atraviesa la atención médica en el país; algo que, según la entidad, buscan fortalecer la supervisión sobre las entidades responsables de la prestación del servicio.
La estrategia ha sido presentada en medio de un contexto de múltiples quejas de pacientes relacionadas con demoras en consultas, dificultades en la entrega de medicamentos y problemas en el funcionamiento de varias Entidades Promotoras de Salud.
De acuerdo con la entidad, durante 2026 se realizarán 417 auditorías a diferentes actores del sistema. Estas inspecciones incluirán EPS, hospitales y gestores farmacéuticos que participan en la prestación de servicios médicos en el país.
La cifra representa un aumento significativo frente a las 251 auditorías desarrolladas durante 2025. Con este incremento, las autoridades pretenden fortalecer el seguimiento institucional y mejorar la calidad de la atención a los usuarios.
¿Dónde y cómo se harán?
Según la Superintendencia, las auditorías se concentrarán especialmente en territorios donde se han detectado mayores alertas sobre fallas en la prestación de servicios de salud. De esta manera, se busca priorizar los lugares con mayores riesgos para los pacientes.
Además, la entidad explicó que las inspecciones se desarrollarán bajo un modelo de supervisión basado en riesgos. Equipos técnicos especializados revisarán procesos administrativos, cumplimiento normativo y funcionamiento de los servicios prestados por las instituciones del sector.
Las auditorías al sistema de salud también permitirán verificar el uso adecuado de los recursos destinados a la atención de los pacientes, así como fortalecer los mecanismos de inspección, vigilancia y control dentro del sistema.
El anuncio se produce en medio de un escenario complejo para el sector sanitario. Diversas organizaciones de pacientes y profesionales de la salud han advertido sobre dificultades en el acceso a tratamientos, retrasos en medicamentos y problemas administrativos en varias entidades del sistema.






