El Banco de Desarrollo de América Latina anunció una importante donación para Colombia tras el terremoto.
El presidente ejecutivo de CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, Sergio Díaz-Granados, anunció una donación inicial de US$500.000 para Colombia tras el devastador terremoto del pasado lunes 10 de agosto. El organismo se comunicó directamente con el vicepresidente José Manuel Restrepo luego de conocer la magnitud de la emergencia y, de esta manera, CAF dona medio millón de dólares a Colombia como un acto de solidaridad con las familias y comunidades afectadas por el sismo.
El aporte económico será no reembolsable, lo que significa que constituye un gesto de cooperación internacional sin condiciones de retorno. La donación será entregada a través del mecanismo que determine el Gobierno nacional, de acuerdo con las necesidades identificadas durante la atención de la emergencia. De esta forma, CAF dona medio millón de dólares a Colombia para aliviar el dolor de miles de personas que perdieron sus hogares y pertenencias.
“Podemos aportar capacidad técnica y financiera para aliviar el dolor de las familias y personas afectadas”, afirmó Díaz-Granados, quien destacó que la institución no solo ofrece recursos económicos, sino también experiencia acumulada en procesos de recuperación tras desastres naturales. En ese sentido, CAF dona medio millón de dólares a Colombia y, adicionalmente, pone a disposición del país todas sus herramientas y conocimientos para enfrentar las siguientes etapas de la emergencia.
De la mano con el Gobierno
Además de la donación inicial, CAF anunció que continuará trabajando de la mano con el Gobierno nacional y el sector privado para acompañar las fases de reconstrucción. El organismo subrayó la importancia de realizar una evaluación detallada de los daños, con el fin de establecer la magnitud real de las afectaciones y determinar las necesidades prioritarias para la recuperación de las zonas devastadas por el terremoto.
El presidente ejecutivo de CAF recordó que Colombia tiene experiencia en la atención de grandes terremotos, como los ocurridos en Popayán y el Eje Cafetero, antecedentes que pueden servir como referencia valiosa para afrontar la actual emergencia. No obstante, advirtió que los procesos de reconstrucción requieren mecanismos que permitan ejecutar los recursos de manera rápida, transparente y con controles adecuados para evitar demoras y garantizar la eficiencia.
Buscar formas efectivas
En ese sentido, Díaz-Granados recomendó comenzar a explorar mecanismos fiduciarios de rápida ejecución y con auditoría internacional, que permitan crear un vehículo específico para desarrollar las obras necesarias en las zonas afectadas. Asimismo, llamó la atención sobre uno de los principales desafíos que enfrentan los países latinoamericanos después de un desastre natural: los procesos de prevención, preparación y reconstrucción pueden extenderse durante varios años.
El presidente ejecutivo del organismo advirtió que los tiempos políticos de los gobiernos suelen ser más cortos que los necesarios para completar una reconstrucción, lo que puede afectar la continuidad de los proyectos. Por esta razón, consideró necesario establecer mecanismos que permitan mantener los esfuerzos de recuperación durante varios periodos de gobierno y garantizar que las obras puedan completarse sin interrupciones.
Finalmente, CAF sostuvo que América Latina debe avanzar hacia una mayor preparación y prevención frente a los desastres naturales. “Tenemos que comenzar a diseñar una región más resiliente a los desastres naturales”, concluyó Díaz-Granados. La experiencia acumulada en diferentes emergencias permite identificar herramientas para mejorar la capacidad de respuesta, reducir los riesgos y acelerar los procesos de recuperación, un camino que Colombia deberá recorrer con el respaldo de organismos como CAF.






