La CAM lideró una jornada de rescate de fauna en el humedal El Curíbano al oriente de Neiva y que atraviesa un grave problema por sequía.
El humedal El Curíbano, ubicado al oriente de Neiva, atraviesa un periodo de marcada disminución de su espejo de agua asociado a las condiciones de sequía y a la reducción de los aportes hídricos al ecosistema. Ante esta situación, la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM) realizó una jornada técnica de manejo y rescate de fauna, orientada a prevenir la pérdida de especies silvestres y reducir el riesgo para los individuos que actualmente habitan el humedal.
“En el último mes venimos monitoreando el humedal El Curíbano de manera permanente y para ello hemos realizado el monitoreo de calidad de agua, volumen y temperatura del humedal, día a día, y esta semana tuvimos información crítica”, explicó Camilo Augusto Agudelo, director de la CAM. El funcionario recordó que el humedal es un reservorio artificial que en algún momento se construyó para almacenar agua para el ganado, y donde la fauna nativa encontró refugio, pero también donde las personas han realizado liberaciones de especies que no son propias de la región.
La CAM ha venido realizando monitoreos fisicoquímicos y bióticos al humedal, en los cuales se ha evidenciado una reducción progresiva del espejo de agua asociada a las condiciones climáticas actuales y a los efectos derivados del fenómeno de El Niño. Adicionalmente, las condiciones actuales del agua no resultan favorables para el mantenimiento de la biodiversidad acuática, circunstancia que representa un riesgo para la supervivencia de los animales presentes en el humedal.


“Ante los bajos niveles del cuerpo de agua como resultado del monitoreo permanente, tomamos la decisión técnica esta semana de rescatar la fauna asociada al humedal, por lo que de manera inmediata se dio inicio al protocolo de captura, valoración y reubicación en ecosistemas con mejores condiciones”, indicó Agudelo Perdomo. El rescate de fauna se realizó bajo estrictos criterios técnicos de manejo especializado de fauna silvestre.
Lo que se rescató
Durante la intervención se logró el rescate de 23 individuos de babilla (Caiman crocodilus), de las cuales 21 fueron neonatos, 1 juvenil y 1 individuo adulto. Así mismo, cuatro tortugas del Magdalena (Podocnemis lewyana), especie nativa y en categoría de amenaza, dos tortugas de la especie Podocnemis cf. unifilis, nativa de la cuenca amazónica, y 14 individuos de tortugas hicoteas, que provienen de la costa colombiana.
En el desarrollo de la jornada se efectuó el rescate de individuos pertenecientes a cuatro especies de peces nativos: 13 individuos de madre bocachico, 10 individuos de mojarra azul o payasita, 140 individuos de cuchas o corotes y 60 individuos de guppy nativo. Adicionalmente, se rescataron tres individuos identificados como Astyanax sp. y se encontraron ejemplares de tilapia plateada, especie introducida.


“Es importante mencionar que allí hay especies que hacen parte de la fauna nativa, como por ejemplo las babillas, la tortuga del Magdalena y algunos peces, pero hay otras especies que la gente sencillamente ha introducido y dejado allá. Por ejemplo, encontramos tortugas hicoteas y tortugas originarias de la Amazonía, entonces esos animalitos nos toca liberarlos en el ecosistema propio de ellos”, manifestó el director de la CAM.
¿Cómo fue el procedimiento?
El rescate fue selectivo, buscando la captura de individuos de mediano y gran porte, y dejando en el humedal individuos de menor tamaño con el fin de favorecer la permanencia de las especies. Así mismo, la reducción de biomasa puede contribuir a disminuir parte de la demanda de oxígeno asociada a la respiración de los organismos y a los procesos de descomposición dentro del sistema.
Los individuos rescatados fueron valorados por biólogos y veterinarios de la CAM para determinar el manejo correspondiente de acuerdo con su especie, condición individual, características ecológicas y las disposiciones técnicas y normativas aplicables. Posteriormente se realizó la liberación de los ejemplares de fauna silvestre nativa en ecosistemas lénticos y lóticos de la cuenca del río Magdalena en el norte del Huila, entre los municipios de Palermo y Neiva.
La labor contó con el acompañamiento de la Universidad Corhuila, la Policía Nacional y la Secretaría de Ambiente de Neiva. La respuesta del ecosistema será verificada mediante monitoreos continuos por parte de la autoridad ambiental, que mantendrá la vigilancia sobre el humedal para garantizar la supervivencia de las especies que permanecen en el lugar.






