La cifra de fallecidos por el terremoto del pasado lunes en Colombia llegó a 265, declarada emergencia económica.
Registradas 265 personas como fallecidas por el terremoto del pasado lunes, así lo dio a conocer el presidente Abelardo de la Espriella, al tiempo que la cifra de heridos llegó a 3.494 y 496 personas permanecen desaparecidas. Ante esta alarmante situación, el mandatario declaró la emergencia económica, un mecanismo constitucional que permitirá al gobierno afrontar la crisis provocada por el sismo de magnitud 7,4.
Desde el Palacio de San Carlos, antigua sede del Ministerio de Relaciones Exteriores en Bogotá, De la Espriella expresó: “Tenemos 25.872 familias afectadas, 53.816 personas, lamentablemente 265 fallecidos, 3.494 heridos y el número de desaparecidos ha subido de manera alarmante a 496”. El mandatario subrayó que la prioridad absoluta del gobierno es localizar a los desaparecidos y, para ello, están actuando con todas sus capacidades y con la ayuda internacional que empieza a llegar al país.
Hasta el momento, el último balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) registra que la emergencia deja 11.347 viviendas destruidas y 53.526 averiadas, así como 140 edificios colapsados, 1.819 centros educativos averiados y 631 centros comunitarios afectados. El balance del terremoto en Colombia deja 265 muertos y miles de damnificados que requieren atención inmediata en materia de vivienda, salud y alimentación.
El uso de la emergencia económica
El presidente De la Espriella también anunció que ha decidido hacer uso de la emergencia económica, “mecanismo que contempla la Constitución, para poder enfrentar esta crisis como corresponde”. El mandatario explicó que la medida permitirá crear un “fondo milagro” destinado a canalizar recursos “para la reconstrucción de hospitales, centros educativos, inmuebles, vías y aeropuertos” afectados por el sismo.
El gobierno está organizando, junto con su equipo económico, un paquete integral de medidas de alivio temporal para las familias damnificadas. Estas incluyen el pago de servicios públicos, subsidios de arrendamiento para quienes perdieron sus viviendas, alivios tributarios y financieros, y ayudas económicas directas para las familias más vulnerables. De igual manera, se contempla implementar mecanismos de respaldo para comerciantes y pequeños empresarios afectados por la catástrofe, con el fin de reactivar la economía local en las regiones golpeadas.
El ‘fondo milagro’
El “fondo milagro” será clave para agilizar los procesos de reconstrucción de infraestructura crítica, especialmente en sectores como salud, educación y transporte. Las autoridades destacan que la experiencia de Colombia en emergencias anteriores, como el terremoto del Eje Cafetero en 1999, servirá como referencia para estructurar mecanismos fiduciarios que garanticen la transparencia y rapidez en la ejecución de los recursos. La prioridad es que las ayudas lleguen lo antes posible a quienes más las necesitan.
La comunidad internacional ha comenzado a responder al llamado del gobierno colombiano. Varios países y organismos multilaterales han ofrecido asistencia humanitaria y técnica, mientras que organizaciones no gubernamentales y empresas privadas también se han sumado a los esfuerzos de rescate y atención a los damnificados. El papa León XIV, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, y el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, han expresado sus condolencias y ofrecido su respaldo al país.
Finalmente, el presidente De la Espriella hizo un llamado a la unidad nacional y a la solidaridad de todos los colombianos para superar esta difícil situación. “Este es el momento de demostrar que, como nación, somos capaces de levantarnos ante la adversidad”, afirmó el mandatario. Mientras continúan las labores de búsqueda de desaparecidos y la atención a los heridos, el gobierno se prepara para iniciar una de las reconstrucciones más complejas de la historia reciente del país.






