A un mes del terremoto que azotó el occidente del país, se reportó otro movimiento telúrico, con epicentro en el Chocó
Un sismo de magnitud 4,5 se registró hoy en horas de la mañana, según el reporte actualizado del Servicio Geológico Colombiano (SGC). El evento sísmico ocurrió a las 11:42 de la mañana y tuvo como epicentro al municipio de Istmina (Chocó).
De acuerdo con el boletín emitido por el SGC, el sismo fue localizado a 27 kilómetros del municipio de Sipí. El movimiento telúrico tuvo una profundidad de 41 kilómetros y se registró en las coordenadas 4,42° de latitud y -76,72° de longitud, al occidente de la cordillera de los Andes.
El sismo se sintió en el occidente del país y en el Eje Cafetero. En Cali, varios ciudadanos reportaron que el movimiento se sintió con fuerza, especialmente en edificaciones altas. En Pereira también se registró una percepción fuerte y de corta duración, principalmente en la zona céntrica.
Delicada situación en Pereira
La situación generó especial atención en Pereira debido a que algunas edificaciones del centro permanecen afectadas por el sismo del pasado 10 de agosto, que tuvo una magnitud superior y dejó daños en diferentes zonas del suroccidente colombiano, reviviendo la preocupación entre los habitantes de la región.
Además de Pereira, se recibieron reportes desde otros municipios de Risaralda, entre ellos Dosquebradas, La Virginia y Santa Rosa de Cabal; en esas poblaciones el sismo fue percibido como corto pero fuerte, sin que hasta el momento se registraran daños importantes ni personas afectadas.
También hubo reportes de personas que sintieron el movimiento en Palmira, Jamundí, Armenia y Buga, mientras que en San José del Palmar, Chocó, la percepción habría sido más leve.
El anuncio de este sismo ocurre a un mes del terremoto que se presentó en el occidente colombiano y por el cual ya se vienen cumpliendo trabajos de reconstrucción.
Con este evento, el sismo en Chocó de magnitud 4,5 mantiene en alerta a las autoridades y a la comunidad del occidente colombiano, que debe estar preparada ante la posibilidad de nuevos movimientos telúricos en una de las zonas de mayor actividad sísmica del país.






