El Servicio Geológico Colombiano (SGC) elevó la alerta del volcán Puracé de amarilla a naranja tras detectar un incremento histórico en la actividad sísmica, las emisiones de ceniza y la liberación de gases volcánicos.
El volcán Puracé volvió a poner en máxima atención a las autoridades y comunidades del suroccidente colombiano. El Servicio Geológico Colombiano (SGC) declaró este martes el cambio del estado de alerta de Amarilla a Naranja, luego de confirmar un aumento significativo en la actividad interna del volcán, ubicado en el departamento del Cauca. La decisión se sustenta en un análisis técnico que evidencia una mayor probabilidad de erupción, aunque sin indicar que esta vaya a ocurrir de manera inmediata.
Los científicos del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Popayán informaron que el comportamiento del volcán comenzó a cambiar de forma acelerada desde el 20 de julio de 2026. Los equipos de monitoreo detectaron un incremento en la energía de los sismos registrados a aproximadamente un kilómetro bajo el cráter, acompañado por un aumento en la temperatura de las emisiones de ceniza y en la liberación de gases volcánicos hacia la atmósfera.
Los indicadores también muestran un escenario sin precedentes en más de tres décadas de vigilancia. En las últimas semanas, el Puracé ha expulsado columnas de gas y ceniza de hasta 3.400 metros de altura, con temperaturas cercanas a 140 °C. Además, las emisiones de dióxido de azufre (SO₂) alcanzaron 4.200 toneladas diarias, mientras que la concentración de dióxido de carbono (CO₂) llegó a 688 partes por millón, los registros más altos desde que el SGC inició el monitoreo permanente del volcán en 1993.
Ante este panorama, el coordinador del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Popayán, Jaime Raigosa, pidió a la población no ingresar a las zonas altas de los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga, donde podrían producirse emisiones repentinas de gases y ceniza capaces de poner en riesgo la vida. También insistió en que la ciudadanía consulte únicamente la información oficial emitida por el SGC y las autoridades de gestión del riesgo, evitando la difusión de versiones no verificadas en redes sociales.
El Servicio Geológico Colombiano explicó que el estado de alerta naranja no implica que la erupción sea inminente. Sin embargo, sí significa que el sistema volcánico presenta cambios importantes y que la probabilidad de una erupción es mayor que en el nivel de alerta amarilla. Incluso si la actividad disminuye temporalmente durante algunos días o semanas, el volcán no se considera estabilizado hasta que todos los parámetros monitoreados evidencien una tendencia sostenida de normalización.
La entidad recordó que el Puracé ha mostrado un comportamiento inestable durante los últimos años. En marzo de 2022 se registró una erupción freática en el cráter del volcán Curiquinga, perteneciente a la cadena volcánica Los Coconucos. Posteriormente, el macizo permaneció en alerta naranja en diferentes periodos entre 2024 y comienzos de 2026 debido al incremento de la actividad sísmica, la deformación del terreno y las emisiones de ceniza.
El monitoreo del volcán se realiza mediante una de las redes de vigilancia más robustas del país. Actualmente, el SGC opera 97 estaciones de monitoreo, de las cuales 60 transmiten información en tiempo real, permitiendo un seguimiento permanente las 24 horas del día, los siete días de la semana, para detectar cualquier cambio que pueda anticipar una eventual erupción.
Según el mapa de amenaza volcánica, los municipios de Puracé, Popayán y Sotará, además de varios resguardos indígenas y comunidades campesinas asentadas en el área de influencia del volcán, podrían verse afectados en caso de una erupción de gran magnitud. Entre los principales riesgos figuran flujos piroclásticos, caída de ceniza y lahares o flujos de lodo, especialmente hacia sectores como Paletará y Popayán. Mientras permanezca la alerta naranja, el Servicio Geológico Colombiano publicará boletines diarios para informar sobre la evolución de la actividad del volcán y orientar la toma de decisiones por parte de las autoridades y la comunidad.






