Líderes y comunidades advierten protestas por retrasos de más de 20 años que llena esperando la construcción total del proyecto.
Cansados de esperar y escuchar varias promesas, habitantes y líderes comunitarios del sur del Huila exigen respuestas inmediatas ante la paralización del anillo turístico, una obra clave para municipios como San Agustín, Isnos y Pitalito. Advierten que, si no hay soluciones tras la mesa técnica prevista, recurrirán a protestas y bloqueos.
Hace más de 10 años esta la incertidumbre por la sobras del anillo turístico del sur del Huila, un proyecto de infraestructura que, tras más de dos décadas, sigue sin completarse y genera creciente inconformidad entre las comunidades.
El líder comunitario Robinson Ortega, aseguró que la obra es fundamental para el desarrollo regional, ya que impacta directamente a municipios como San Agustín, Isnos, Pitalito y sectores como Saladoblanco. Sin embargo, la falta de avances concretos ha llevado a los habitantes a considerar medidas de presión.
“Es importante porque beneficia a varios municipios Pitalito, San Agustín, Isnos, Saladoblanco y si no tenemos una solución pronta, vamos a tomar vías de hecho, nos vamos a tomar las calles porque ya estamos cansados. Son 20 años desde que inició esta obra”, afirmó Ortega.
El líder también cuestionó que el proyecto se haya convertido en una promesa recurrente en cada campaña electoral sin resultados visibles. “Cada campaña es el caballito de batalla: ‘nosotros sí lo vamos a terminar’. Ya van varias gobernaciones y no vemos resultados. No queremos que vuelva a ser una promesa en las próximas elecciones”, agregó Ortega.
El anillo turístico incluye puntos estratégicos y de alto valor para el turismo regional, como el corregimiento de La Laguna, el Salto de Bordones considerado una de las cascadas más altas de Latinoamérica, el Parque Arqueológico Alto de las Piedras, el Parque Arqueológico de los Ídolos, San Agustín y el Estrecho del Magdalena, además de múltiples iniciativas privadas que también dependen de la obra.
Actualmente, el contrato se encuentra suspendido debido a ajustes presupuestales, obras adicionales y la actualización de costos de materiales como el asfalto. Esta situación ha generado preocupación por la falta de información oficial.
Según datos conocidos por la comunidad, el proyecto inició con una inversión cercana a los 58 mil millones de pesos, de los cuales se habrían ejecutado aproximadamente 31 mil millones, sin que ello se traduzca en avances visibles.
Ante este panorama, las comunidades evalúan intensificar las acciones de protesta. Aunque inicialmente se ha considerado el cierre de vías en el sur del departamento, no se descarta trasladar las manifestaciones hacia el norte del Huila para generar mayor impacto.






