La Selección Colombia se despidió de la afición nacional y ahora afrontará un nuevo amistoso, además del mundial de fútbol
La despedida de la Selección Colombia no pudo ser más emotiva. El equipo de Néstor Lorenzo derrotó 3:1 a Costa Rica en el estadio Nemesio Camacho El Campín, ante más de 30.000 aficionados que colmaron las tribunas. El triunfo representa el primer examen superado rumbo al mundial que se cumplirá dentro de pocos días en Norteamérica, aunque el resultado fue solo una parte de la historia.
El encuentro exigió concentración defensiva durante varios pasajes del partido. Costa Rica mostró orden y complicó a la Tricolor en algunos tramos. No obstante, Colombia impuso su jerarquía en los momentos decisivos. La victoria comenzó a escribirse al minuto 17, cuando Davinson Sánchez conectó un cabezazo impecable tras un tiro de esquina ejecutado por Luis Díaz desde la izquierda.
Apenas seis minutos después, la ventaja se amplió. Un error garrafal de la defensa costarricense permitió que Luis Díaz recuperara el balón en zona peligrosa. El extremo guajiro encaró, dribló a sus marcadores y definió con clase para establecer el 2-0. La euforia invadió El Campín, pero el partido aún tendría un sobresalto antes del descanso.
Al minuto 33, una desconcentración defensiva permitió que Andrey Soto conectara un cabezazo y descontara para Costa Rica. El gol visitante generó incertidumbre y obligó a Colombia a mantener la intensidad. Por fortuna, en el segundo tiempo Néstor Lorenzo movió el banco para dar rodaje a la mayoría de los convocados. Prácticamente todos los jugadores tuvieron minutos, excepto Campaz, Jhon Córdoba, Montero y Lerma.
El segundo tiempo
Entre los ingresos más celebrados estuvo el de James Rodríguez. El volante cucuteño aportó claridad en la generación de juego y liderazgo en los momentos de mayor presión. Su experiencia resultó vital para recuperar el control del mediocampo. La despedida de la Selección Colombia encontró su punto culminante al minuto 81, cuando James filtró un pase preciso para Luis Javier Suárez, quien controló y definió con potencia para sentenciar el 3:1 definitivo.
Más allá del resultado, la noche dejó una imagen de unidad en el grupo mundialista. Los jugadores se abrazaron al final del partido y recorrieron la cancha para agradecer el apoyo incondicional de la hinchada. Las banderas, los cánticos y los fuegos artificiales convirtieron la despedida en una fiesta inolvidable. La Tricolor se va a Norteamérica con el respaldo de todo un país.
Ahora, el equipo enfoca toda su atención en el último amistoso de preparación. El próximo 7 de junio, Colombia se medirá ante Jordania en California. Ese será el examen final antes del debut oficial en el Mundial 2026. Néstor Lorenzo aprovechará ese encuentro para ajustar los últimos detalles tácticos y definir el once titular que buscará hacer historia en la cita orbital.






