La Asociación Colombiana de Epidemiología ha emitido una alerta epidemiológica a nivel nacional con la llegada de la Semana Santa
Las autoridades sanitarias encendieron las alarmas ante la confluencia de varias enfermedades. La Asociación Colombiana de Epidemiología (Asocepic) emitió una alerta epidemiológica por múltiples brotes que afectan al país durante el primer trimestre de 2026, en un contexto marcado por el aumento de desplazamientos y la interacción social propios de la Semana Santa. El pronunciamiento busca prevenir una mayor expansión de contagios en medio de la temporada de mayor movilidad del año.
El panorama epidemiológico es complejo y simultáneo. Según reportes del Instituto Nacional de Salud (INS), la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), Colombia enfrenta múltiples enfermedades transmisibles con brotes activos o alertas vigentes tanto a nivel nacional como internacional. Entre los eventos priorizados se encuentran la fiebre amarilla, el dengue y la tosferina en el ámbito nacional, así como el sarampión y la influenza en el contexto regional.
La fiebre amarilla es uno de los mayores motivos de preocupación. Se reporta una expansión hacia zonas sin antecedentes recientes de transmisión y una alta proporción de personas no vacunadas, lo que incrementa el riesgo de contagio en regiones que antes estaban libres de la enfermedad. Las autoridades sanitarias advierten que la cobertura de vacunación en algunas áreas no alcanza los niveles óptimos para generar inmunidad colectiva frente a este virus transmitido por mosquitos.
El dengue mantiene un comportamiento de brote en varias regiones del país. Las cifras muestran un aumento de casos con signos de alarma y dengue grave, lo que eleva la presión sobre los servicios de salud en departamentos donde la transmisión es endémica. A esto se suma la tosferina, que registra un incremento significativo especialmente en menores de un año, una población particularmente vulnerable a las complicaciones respiratorias graves derivadas de esta enfermedad bacteriana.
El contexto internacional agrega otra capa de complejidad. Para el sarampión, las autoridades sanitarias advierten sobre la reemergencia en las Américas, con casos asociados principalmente a población sin esquemas de vacunación completos. La importación de casos durante la temporada de alto flujo de viajeros es una amenaza real que obliga a fortalecer la vigilancia en puertos, aeropuertos y terminales terrestres, donde se espera la movilización de millones de personas.
Las infecciones respiratorias también están en aumento. El incremento estacional de infecciones respiratorias agudas, incluida la influenza y el COVID-19, se ve favorecido por las aglomeraciones y los viajes propios de la Semana Santa. Este fenómeno coincide con la circulación de otros virus respiratorios que pueden generar complicaciones en personas con comorbilidades, adultos mayores y niños pequeños, los grupos más vulnerables a desarrollar cuadros graves.
Otras enfermedades
La alerta epidemiológica por múltiples brotes también incluye otros riesgos asociados a la temporada. Las enfermedades transmitidas por alimentos representan un peligro adicional debido al consumo en espacios públicos y a la manipulación inadecuada de comestibles durante los viajes. Asimismo, las autoridades advierten sobre el incremento de lesiones por siniestros viales durante periodos de alta movilidad, un factor que tradicionalmente eleva la demanda de servicios de urgencias en estas fechas.
Frente a este panorama, Asocepic reiteró una serie de recomendaciones clave. La asociación hizo hincapié en la importancia de la vacunación, especialmente contra la fiebre amarilla, el sarampión y la influenza, así como en el uso de medidas de protección personal, la consulta oportuna ante síntomas y la adopción de prácticas seguras durante los desplazamientos. La prevención sigue siendo la herramienta más efectiva para evitar complicaciones en medio de esta confluencia de brotes.






