Los ataques entre Israel, Irán y Estados Unidos dejan a un colombiano fallecido: un ex soldado bolivarense nativo en Dubái (Emiratos Árabes).
Un ciudadano colombiano falleció en medio de los ataques que se vienen presentando en Oriente Medio entre Irán, Israel y Estados Unidos: e trata de Sebastián Loaiza Tobio, un hombre oriundo del corregimiento de Yatí, en jurisdicción de Magangué, quien falleció tras un ataque con dron explosivo en los Emiratos Árabes Unidos.
Según la información conocida, Loaiza trabajaba como personal de seguridad para un jeque en Dubái. En el momento del ataque se encontraba junto a otros miembros del equipo de protección cuando un dron cargado con explosivos impactó el lugar, provocando una fuerte explosión que terminó causándole la muerte.
Las autoridades locales indicaron que en los próximos días se adelantará el proceso de repatriación del cuerpo del colombiano muerto en Dubái, cuyos gastos de traslado hasta Colombia serían asumidos por el país árabe.
¿Quién era?
Sebastián Loaiza Tobio era el menor de tres hermanos y creció en el corregimiento de Yatí, una pequeña comunidad del departamento de Bolívar. Desde joven decidió ingresar al Ejército Nacional de Colombia, donde se desempeñó como soldado profesional y recibió formación como paracaidista.
Gracias a esa experiencia militar logró vincularse posteriormente al sector de seguridad privada en el exterior. En 2014 viajó a Emiratos Árabes Unidos, donde comenzó a trabajar como escolta para una personalidad de ese país, función que desempeñó durante cerca de doce años.
No obstante, según sus familiares, Loaiza tenía planes de regresar definitivamente a Colombia. De hecho, en septiembre del año pasado visitó Magangué para reencontrarse con sus seres queridos y evaluar su retorno al país.
El colombiano muerto en Dubái también era padre de dos niñas pequeñas, de 2 y 4 años, quienes viven en Montería. Su fallecimiento ha generado tristeza entre quienes lo conocieron, quienes destacan su esfuerzo por brindar mejores oportunidades a su familia.
La tragedia ocurre en medio de una creciente tensión militar en Oriente Medio, luego de recientes ataques y represalias entre Estados Unidos, Israel e Irán. Mientras avanzan las investigaciones, la familia del colombiano espera la repatriación para darle sepultura en su tierra natal.






