El país vecino también aclara su panorama político y Keiko Fujimori virtualmente es la nueva mandataria de la nación inca.
La incertidumbre electoral en Perú parece llegar a su fin después de semanas de conteo ajustado y disputas legales. Keiko Fujimori asegura su triunfo al alcanzar una ventaja de más de 43.000 votos que ya no puede ser revertida por su contendiente de izquierda, Roberto Sánchez. Con el 99,8% de las actas escrutadas por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), la candidata de Fuerza Popular obtuvo el 50,11% de los votos válidos, frente al 49,88% de su rival.
El desenlace de la segunda vuelta presidencial, celebrada el 7 de junio, ha estado marcado por una controversia que ha dividido al país andino. Keiko Fujimori asegura su triunfo gracias al respaldo masivo de los peruanos residentes en el extranjero, quienes se inclinaron por la hija del expresidente Alberto Fujimori con un contundente 63,42%. Sin este segmento del electorado, el resultado se habría invertido a favor de Sánchez, lo que ha generado un intenso debate sobre el peso del voto migrante en las decisiones nacionales.
El candidato de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, ha presentado una solicitud para anular la votación realizada en el exterior, argumentando presuntas irregularidades en el traslado y contabilización de las actas provenientes de los consulados. El líder izquierdista cuestionó que el envío físico de los documentos hasta Lima, en lugar de la transmisión digital, vulneró las garantías del proceso electoral. Sin embargo, la diferencia de 43.000 sufragios con poco más de 26.000 votos por contabilizar hace improbable que el recurso prospere.
Un país dividido
Los resultados electorales de 2026 reflejan una profunda polarización que ha caracterizado la última década en Perú. Keiko Fujimori será la primera mujer presidenta del Perú heredará un país dividido, donde la inseguridad ciudadana fue el principal motor del voto conservador. La candidata derechista prometió mano dura contra la delincuencia y el crimen organizado, mientras su rival ofrecía un gobierno enfocado en los sectores más vulnerables y la revisión de contratos mineros.
El conteo final de los comicios ha sido particularmente complejo debido al gran número de actas impugnadas y a las dificultades logísticas para trasladar los votos del exterior. El Jurado Nacional de Elecciones estima que la proclamación oficial de la fórmula ganadora podría extenderse hasta mediados de julio. Esta demora ha mantenido en vilo a la población y ha generado tensiones entre los simpatizantes de ambas bancadas.
Un viejo nombre…con otra piel
El triunfo de Keiko Fujimori marca su cuarto intento por llegar al poder (en anteriores ocasiones había ganado en primera vuelta pero sin mayoría absoluta) y consolida el regreso del fujimorismo al gobierno después de dos décadas.
La nueva presidenta, quien asumirá el cargo el 28 de julio, deberá enfrentar desafíos monumentales: la inseguridad ciudadana, la reactivación económica y la necesidad de tender puentes en un Congreso donde su partido tiene mayoría, pero no control absoluto. Su gestión estará marcada por la promesa de orden y estabilidad en un país que ha tenido nueve presidentes en diez años.






