En los últimos se ha mostrado una evidente mejora en la formalización laboral femenina, aunque el proceso no ha sido del todo completo.
La formalización laboral femenina en Colombia mostró una mejora significativa en los últimos meses, según el más reciente informe de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF). El estudio destacó que el país experimenta una reducción sostenida de la informalidad entre las mujeres, impulsada principalmente por el aumento del empleo formal en sectores clave de la economía nacional.
Entre septiembre y noviembre de 2025, la tasa de informalidad laboral femenina cayó 1,1 puntos porcentuales, al pasar de 53,4 % a 52,3 %, en comparación con el mismo periodo del año anterior. Aunque persisten desafíos estructurales, el descenso refleja un avance importante en materia de equidad y participación laboral de las mujeres.
El informe de ANIF atribuye este resultado a un incremento notable del empleo formal. En el último año se generaron cerca de 322.000 nuevos puestos formales ocupados por mujeres, mientras que los empleos informales crecieron en 130.000, lo que consolidó un balance positivo para el mercado laboral femenino.
La mayoría de los nuevos empleos formales se concentró en la administración pública y el sector educativo. En la primera se crearon aproximadamente 69.000 puestos relacionados con funciones administrativas, y en educación unos 52.000, principalmente en instituciones de enseñanza inicial, básica y media.
No todo es color de rosa
Sin embargo, ANIF advierte que el progreso no ha sido homogéneo. La formalización laboral femenina en Colombia depende aún de sectores vinculados al gasto público, lo que podría limitar su sostenibilidad a largo plazo.
Por ello, el reto consiste en diversificar la generación de empleo formal hacia áreas productivas privadas, garantizando estabilidad y mejores condiciones laborales.
Finalmente, el informe concluye que el país avanza en la dirección correcta, aunque todavía falta camino para cerrar definitivamente las brechas de género e informalidad.
En resumen, la formalización laboral femenina en Colombia continúa siendo un indicador positivo del fortalecimiento del empleo formal y la equidad laboral.






