Un funcionario de Parques Nacionales avistó un puma en el Páramo de Pìsba, el llamado es a proteger la especie.
Un avistamiento de puma en el Parque Nacional Natural Pisba sorprendió a un funcionario de Parques Nacionales durante su recorrido habitual por la zona. Carlos Albeiro Vega caminaba entre la neblina del páramo cuando, a lo lejos, sobre una roca, divisó a un imponente puma. El encuentro le recordó que estos ecosistemas aún conservan a uno de sus grandes guardianes.
El funcionario relató que la presencia de esta especie ya ha sido documentada en varios municipios de Boyacá que comparten el área protegida. Socotá, Socha y Tasco son algunos de los lugares donde los guardaparques, las cámaras trampa y los relatos comunitarios han confirmado que el felino sigue recorriendo las alturas por lo que el avistamiento del felino no es un hecho aislado.
El Instituto Humboldt respalda la importancia de este hallazgo. Según la entidad, el rango geográfico del puma es el más amplio de cualquier mamífero terrestre del hemisferio occidental. Se extiende desde Canadá hasta el extremo sur de Chile. Sin embargo, sus poblaciones están disminuyendo por la pérdida de hábitat, la cacería y los conflictos con humanos. Por eso, cada avistamiento de puma se convierte en una señal valiosa.
¿De qué se alimenta este felino? El puma es un carnívoro de tiempo completo. Caza animales vivos durante sus recorridos, como palomas, guacharacas, conejos y guaguas. No representa una amenaza directa para las personas, siempre y cuando no se le acorrale ni provoque. Los expertos del Humboldt recomiendan evitar acercarse, no tomar fotos a corta distancia y no intentar ahuyentarlo. La prudencia es la mejor herramienta.
Una bendición
El avistamiento de un puma en el Parque Nacional Natural Pisba también debe ser motivo de orgullo para las comunidades locales. La presencia de este felino evidencia la riqueza natural y silvestre del territorio. Además, indica que los ecosistemas se conservan en buen estado. Un puma necesita grandes extensiones de bosque y presas suficientes para sobrevivir. Su presencia es, en sí misma, un termómetro de salud ambiental.
Las autoridades ambientales hacen un llamado contundente: proteger y cuidar esta especie única. Si una persona se topa con un puma, debe mantener a niños y mascotas bajo supervisión estricta. También es fundamental reportar el avistamiento a Parques Nacionales o a las corporaciones autónomas regionales. Lo que nunca se debe hacer es tomar retaliación contra el animal. Los felinos no atacan si no se sienten acorralados.
El puma es conocido popularmente como león de montaña, león o pantera. En Colombia, habita naturalmente en bosques, montañas y áreas rurales. Incluso, puede acercarse a zonas urbanas si existen corredores biológicos que lo conecten con la naturaleza. Su clasificación global es de “preocupación menor”, pero la tendencia de sus poblaciones es decreciente. Por eso, cada registro como el de Pisba es una oportunidad para aprender y conservar.






