El Servicio Geológico Colombiano realiza constante monitoreo al Volcán Puracé, cuya actividad se ha intensificado en los últimos tres días.
La actividad del volcán Puracé se intensificó en las últimas 72 horas, confirmó el Servicio Geológico Colombiano (SGC). Las comunidades ya reportan caída de ceniza en veredas cercanas e incluso en la ciudad de Popayán, a decenas de kilómetros del cráter.
El Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Popayán detectó emisiones constantes de material particulado. Además, los sensores registraron salida de dióxido de azufre y anomalías térmicas localizadas. Estos fenómenos están directamente asociados al movimiento interno del macizo.
Jaime Raigoza, coordinador del observatorio, explicó que las emisiones de ceniza vienen acompañadas de un “tremor continuo”. Esta señal sísmica, dijo, se relaciona con fluidos moviéndose al interior del volcán. El fenómeno podría extenderse por horas o incluso varios días.
Alarmas encendidas
Por eso, la actividad del volcán Puracé ha encendido las alarmas entre las autoridades locales. La Alcaldía de Puracé ya reportó afectaciones en cultivos de fresa, papa y proyectos de piscicultura. Los campesinos de la zona alta son los más afectados por la lluvia de ceniza.
El alcalde Jorge Andrade recomendó medidas preventivas para la población. Usar tapabocas es fundamental para evitar problemas respiratorios. También pidió no consumir agua contaminada con ceniza y seguir al pie de la letra las instrucciones de los organismos de emergencia.
El SGC, en su comunicado, prohibió acercarse a la zona alta del volcán. La advertencia incluye los cráteres del Puracé, Piocollo y Curiquinga. La entidad insiste en que la ciudadanía debe mantenerse informada únicamente a través de canales oficiales, no por rumores.
Afortunadamente, esta actividad aún se mantiene dentro del nivel de alerta amarilla. Según el SGC, los fenómenos registrados hacen parte del comportamiento esperado para este estado. Sin embargo, el monitoreo es permanente sobre toda la cadena volcánica Los Coconucos.
En conclusión, las autoridades de socorro trabajan sin descanso ante cualquier cambio repentino. La recomendación final es clara: prevención, calma y atención a los boletines oficiales. Los volcanes no avisan con palabras, pero la ciencia sí. Colombia está en vigilancia activa.






