Colombia sigue siendo uno de los países más afectados por el desplazamiento interno, con más de siete millones.
El drama del desplazamiento interno en Colombia alcanzó cifras estremecedoras este 2025. El informe anual del Observatorio de Desplazamiento Interno (IDMC) reveló que 7,2 millones de colombianos han huido de sus hogares por violencia, conflictos y desastres naturales. Esta cifra coloca al país en el segundo lugar del ranking mundial, solo detrás de Sudán.
A nivel global, 82,2 millones de personas viven desplazadas dentro de sus propias fronteras. La cifra, aunque ligeramente inferior al récord de 83,4 millones de 2024, sigue siendo catastrófica. Jan Egeland, secretario general del Consejo Noruego para los Refugiados (NRC), habló de un “colapso mundial” para prevenir conflictos y proteger civiles.
El número de desplazados internos se ha más que duplicado en una década. En 2016, el IDMC registraba 38,9 millones en todo el mundo. Ahora, solo Colombia aporta 7,2 millones de esa dolorosa estadística. Sudán encabeza la lista con 9,1 millones, seguido por Colombia, Siria (6 millones), Yemen (4,8 millones) y Afganistán (4,4 millones).
Las causas
La violencia armada es la principal causa de este fenómeno en el país. Los enfrentamientos entre grupos guerrilleros, disidencias y fuerzas estatales siguen desplazando comunidades enteras, especialmente en regiones como Catatumbo, Chocó y Cauca. Los campesinos, indígenas y afrocolombianos son las víctimas más recurrentes de esta tragedia silenciosa.
Pero el desplazamiento interno en Colombia también se genera por desastres naturales agravados por el cambio climático. Inundaciones, deslizamientos y sequías extremas han forzado a miles de familias a abandonar sus tierras. A nivel regional, Latinoamérica suma cifras alarmantes: 1,4 millones en Haití, 573.000 en Guatemala y 390.000 en México, entre otros.
El IDMC reveló un hito histórico por primera vez desde 1998. Los desplazamientos por conflictos (32,2 millones en el mundo) superaron a los causados por catástrofes (29,9 millones). Además, los incendios forestales generaron más de 694.000 desplazamientos globales en 2025, la segunda cifra más alta de la última década.
Por eso, la comunidad internacional exige acciones concretas a los gobiernos. Egeland fue contundente: no basta con registrar víctimas, hay que prevenir los conflictos y proteger a la población civil.






