El departamento del Guaviare se convirtió en las últimas horas en un campo de batalla entre las disidencias de las Farc.
Un nuevo baño de sangre en la selva colombiana: el enfrentamiento entre disidencias de las FARC en Guaviare dejó un saldo preliminar de más de 50 muertos, según confirmó el alcalde de San José del Guaviare, Willi Rodríguez. Los combates enfrentaron a las estructuras armadas de alias ‘Iván Mordisco’ y alias ‘Calarcá’ en una zona selvática de difícil acceso, ubicada a más de 130 kilómetros de la cabecera municipal.
La magnitud de la masacre es alarmante. Rodríguez aseguró que “los cuerpos están ahí amontonados” y que las autoridades aún no han podido ingresar al sector para verificar oficialmente el número de víctimas fatales. El enfrentamiento entre disidencias de las FARC ocurrió en veredas apartadas, donde solo se puede llegar por trocha y corredores fluviales, lo que ha dificultado cualquier operación de rescate o recuperación de los cadáveres.
El origen de la confrontación no es nuevo. Las dos facciones disidentes se disputan desde hace meses el control de corredores estratégicos utilizados para el narcotráfico, la minería ilegal y la movilidad armada entre Guaviare, Meta y otros departamentos vecinos. El alcalde explicó que “ellos siguen en su intención de dominar el territorio y seguramente en esos recorridos se encuentran esos grupos”, desatando así la violencia.
La cifra aproximada
Las cifras de víctimas varían según la fuente, pero todas apuntan a una tragedia de gran escala. Mientras el alcalde Rodríguez habla de “más de 50 fallecidos”, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, confirmó “múltiples víctimas fatales” y advirtió que entre los muertos podría haber menores de edad reclutados forzosamente por estos grupos. Recientemente las disidencias de alías ‘Calarcá’ informaron de 52 muertos en los combates.
La zona de los combates comprende sectores como Barranco Colorado, Resbalón, Boquerón, Filo de Hambre, Caño Negro, Charras y Puerto Alvira, todos en la ruralidad de San José del Guaviare, El Retorno, Calamar y Miraflores. Las autoridades calculan que se necesitan al menos seis horas de viaje por vías destapadas para llegar al lugar, un trayecto que se complica aún más por la temporada de lluvias.
Protegiendo a la población civil
El Ejército Nacional ya desplegó tropas de la Brigada 22 en la zona para proteger a la población civil y evitar que los combates se expandan. Sin embargo, el alcalde Rodríguez reconoció que la vasta extensión territorial y la complejidad de la selva facilitan que los grupos armados ganen ventaja táctica y se replieguen con éxito, dificultando la contención total de la violencia.
Mientras tanto, las comunidades campesinas que habitan en medio de la zona del conflicto permanecen atrapadas y en alto riesgo. “A pesar de no ser centros poblados, de ser fincas dispersas, están también en medio de ese conflicto”, advirtió el alcalde, quien hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional para que brinde apoyo reforzado. Las autoridades coordinan con la Defensoría del Pueblo y organismos internacionales una misión humanitaria para recuperar los cuerpos y atender a los afectados.






