De manera colectiva varias organizaciones buscan proteger el tradicional sombrero de Pindo en Palermo, Huila.
La Gobernación del Huila, las alcaldías de Neiva y Palermo, junto a comunidades indígenas y campesinas, avanzan en la creación del Plan Especial de Salvaguardia (PES) para proteger la tejeduría de Pindo y gestionar el registro de una marca colectiva que fortalezca el reconocimiento cultural y económico del emblemático sombrero huilense.
El Gobierno departamental puso en marcha una estrategia para blindar la tejeduría de Pindo como patrimonio vivo del Huila y avanzar en el registro de una marca colectiva que permita proteger y posicionar el tradicional sombrero de Pindo a nivel nacional.
La iniciativa reúne esfuerzos de la Secretaría de Cultura del Huila, las alcaldías de Neiva y Palermo, así como comunidades indígenas y campesinas del corregimiento de San Luis, donde se concentra el cultivo de la palma de Pindo, materia prima esencial para la elaboración artesanal de esta prenda típica.
El proyecto contempla la creación del Plan Especial de Salvaguardia (PES), una herramienta técnica y cultural que busca preservar el conocimiento ancestral de la tejeduría y garantizar su continuidad entre las nuevas generaciones.
Gerardo Aldana García, profesional de la Secretaría de Cultura Departamental, explicó que la estrategia busca consolidar una marca colectiva bajo el nombre “Queremos”, con la que se pretende fortalecer la identidad cultural de los artesanos y proteger legalmente esta manifestación tradicional.
“Queremos es más que un nombre; es nuestra marca colectiva para la tejeduría de Pindo. Con el Plan Especial de Salvaguardia buscamos que el sombrero de Pindo sea reconocido y respetado”, señaló el funcionario.
Uno de los puntos clave del proyecto será la protección de los cultivos de palma en San Luis, donde comunidades indígenas Pijao y Nasa lideran acciones de conservación para garantizar la materia prima utilizada por los artesanos.
Liborio Chala, líder indígena de la zona, aseguró que preservar la palma es fundamental para mantener viva la tradición.
“Sin la palma no hay sombrero; por eso nuestra comunidad está comprometida en salvaguardar esta tradición desde su raíz misma”, indicó.
La asesora de la Alcaldía de Palermo, Zulay Yadira Vargas, explicó que actualmente el proceso se encuentra en una fase técnica y de sensibilización con todos los actores de la cadena productiva entre Palermo y Neiva: “Necesitamos documentos técnicos sólidos donde cada entidad de protección tenga un rol claro y se integre en esta manifestación”, afirmó.
El Sena Huila también hace parte de la iniciativa con estrategias enfocadas en el relevo generacional y la innovación artesanal. Claudia Marcela Farfán, representante de la entidad, destacó la importancia de involucrar a los jóvenes en la preservación de esta tradición.
“Nos interesa muchísimo aportar a ese relevo generacional y a la innovación que permita fortalecer esta identidad cultural”, manifestó.
El plan contempla varias fases, entre ellas talleres de asociatividad, mesas técnicas, visitas de campo y la construcción de un documento interinstitucional que defina las rutas de protección legal y cultural de la tejeduría de Pindo.
Con esta apuesta, las autoridades buscan que el sombrero de Pindo deje de ser únicamente una prenda típica y se convierta en un símbolo de soberanía cultural y sostenibilidad económica para cientos de familias huilense






