Prueba de supervivencia del ganadero genera rechazo y reclamos por su liberación
La prueba de supervivencia de Jaime Cutiva, un ganadero de 67 años secuestrado en Caquetá, provocó indignación en Colombia. Las imágenes difundidas muestran al hombre encadenado del cuello, los brazos y los pies, mientras permanece en poder de las disidencias de las Farc señaladas de estar bajo el mando de alias Calarcá. El caso reavivó la preocupación por el secuestro y el trato a las personas retenidas por grupos armados.
Según la información conocida, Cutiva fue secuestrado el 15 de octubre en San Vicente del Caguán. Dos semanas después, su familia recibió una prueba de supervivencia que llegó a través de la emisora comunitaria Ecos del Caguán. En la grabación, el ganadero envió un saludo a sus seres queridos y aseguró que permanecía en las montañas de Colombia.
La difusión del video generó reacciones de rechazo por las condiciones en las que aparece el secuestrado. Las cadenas visibles en su cuerpo despertaron recuerdos de otros casos de cautiverio durante el conflicto armado colombiano. Además, la situación volvió a poner en discusión las prácticas utilizadas por organizaciones ilegales para mantener bajo control a sus víctimas.
El director del Centro Nacional de Memoria Histórica, D’Mar Córdoba, calificó las imágenes como dolorosas y rechazó el trato que recibe el ganadero. La entidad sostuvo que encadenar a una persona constituye un trato cruel e inhumano, incompatible con los principios del derecho internacional humanitario. Por ello, reclamó la liberación inmediata de Cutiva y expresó solidaridad con su familia.
Jaime Cutiva sigue secuestrado y su caso también generó pronunciamientos de figuras políticas. La excandidata presidencial Paloma Valencia lamentó que los colombianos continúen enfrentando la amenaza del secuestro. Asimismo, cuestionó la impunidad y pidió sanciones frente a estos delitos, en medio del debate nacional sobre la seguridad y el conflicto armado.
Por su parte, el exministro de Agricultura Juan Gonzalo Botero exigió la liberación del ganadero y comerciante. El exfuncionario expresó su rechazo a las condiciones en las que aparece el hombre de 67 años y pidió que regrese sano y salvo a su hogar. Mientras tanto, sus familiares y allegados esperan avances que permitan poner fin al cautiverio.
Hasta el momento, según la información suministrada, las disidencias señaladas en el caso no se han pronunciado públicamente sobre el secuestro. En la región persiste la preocupación por las posibles motivaciones extorsivas del hecho, aunque esa hipótesis requiere confirmación oficial. La exigencia central de familiares y voces públicas sigue siendo garantizar la vida del ganadero y lograr su liberación.
El caso de Jaime Cutiva sigue secuestrado vuelve a poner sobre la mesa la urgencia de proteger a la población civil en zonas afectadas por grupos armados. La prueba de supervivencia aumentó la presión pública para que se conozca su situación y se produzca su pronta liberación. Colombia permanece atenta a cualquier información que permita esclarecer los hechos y conocer el destino del ganadero.






