La mujer, de 24 años, permanece en cuidados intensivos Su madre asegura que la víctima sufría constantes episodios de acoso.
La joven madre Wendy Sepúlveda de 24 años lucha por su vida en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Universitario Hernando Moncaleano Perdomo, en Neiva, luego de sufrir quemaduras de tercer grado en el 80 % de su cuerpo tras un ser atacada con gasolina.
El centro asistencial confirmó que la paciente permanece en estado crítico y con pronóstico reservado. Desde su ingreso, el hospital activó un equipo interdisciplinario conformado por especialistas en cirugía plástica, cuidado crítico, anestesiología, psicología y trabajo social para atender la emergencia.
“El estado de salud es crítico debido a la gravedad de las quemaduras”, indicó el gerente del hospital, Juan Diego Fierro, quien además confirmó que la institución adelanta el proceso de remisión a una unidad especializada en manejo de pacientes quemados, posiblemente en Bogotá o Medellín.
Mientras la joven permanece hospitalizada e intubada, su madre enfrenta horas de angustia e incertidumbre. Entre lágrimas, relató que tuvo que acudir primero a instaurar la denuncia antes de conocer el delicado estado de salud de su hija.
“Lo único que medio se le salvó fue la cara. De resto tiene quemaduras por todas partes. Ella está muy mal, en estado crítico”, expresó.
La mujer también aseguró que su hija sufría constantes episodios de acoso y hostigamiento por parte de su expareja, con quien tiene una hija de cuatro años. Según su testimonio, la joven había decidido abandonar la relación hacía cerca de 15 días.
“Ella ya estaba aburrida. Quería dejarlo, pero él no la dejaba tranquila. Le decía que si no era para él, no era para nadie”, contó la madre.
La familia asegura que el presunto responsable fue capturado inicialmente, aunque horas después recuperó la libertad, situación que incrementó el temor y la indignación de los allegados.
“Me dijeron que lo habían soltado. Yo estoy desesperada. Uno siente que no hay protección”, manifestó la mujer.
La víctima trabajaba en servicios generales y recientemente había cumplido un mes en su nuevo empleo. Según su madre, se encontraba feliz por esa oportunidad laboral y buscaba salir adelante junto a su hija.
“Ella estaba contenta trabajando. Y ahora no sabemos cómo va a quedar. Yo soy madre soltera y estoy desubicada con todo esto”, dijo.
El Hospital Universitario Hernando Moncaleano rechazó cualquier forma de violencia que atente contra la integridad y la vida de las personas y reiteró que continuará brindando toda la atención médica necesaria a la paciente.






