Todos los senadores del partido contrario al uribismo salieron a votar por Honorio Enríquez, candidato avalado por Álvaro Uribe Vélez.
Así se vio reflejado en la elección de presidente de Congreso al término de la noche del 20 de julio en el Senado de la República.
Tras conocerse la intención que tenía el presidente Abelardo de la Espriella de colocar como presidentes del senado Alfredo de Luque, del partido de la U y no siendo este del agrado del Centro Democrático, decidieron lanzar su propio candidato para la presidencia del Senado en cabeza de Honorio Henríquez.
Todo indica que el Centro Democrático, se sentía amenazado por el liderazgo de la derecha, decidió lanzar su propio candidato e irse a voto limpio para elegir presidente del Senado de la república.
Inusual unión
Esta situación que lo llevó a una inusual unión con el Pacto Histórico, quienes pusieron todos sus votos para elegir al candidato del centro democrático como presidente del senado.
Así fue la votación
Tras el desarrollo de la votación secreta dispuesta por el reglamento, los resultados reflejaron la correlación de fuerzas en el recinto: el senador Alfredo Deluque obtuvo 45 votos, mientras que el senador Honorio Henríquez alcanzó 56 votos, asegurando de esta manera la mayoría necesaria para ser elegido como el nuevo presidente del Senado en este primer año de transición de gobierno.
El argumento
El Pacto Histórico dejó públicamente expuesto que votaron fue en contra del ‘Tigre’ es decir que, en la jugada política, Álvaro Uribe, ganó aprovechando la apatía que tiene la izquierda contra el presidente Abelardo de la Espriella, llevándolos a votar a los 26 senadores del Pacto, por su candidato y ganado este primer gran pulso político al presidente electo
El gran perdedor
En toda esta jugada, el gran perdedor fue el nuevo ministro del Interior designado, Rodrigo Lara Restrepo, quien tenía como primera misión, colocar presidente de Senado y no lo logró, para muchos esto incluso pone en duda su posesión como ministro.
Tras la elección Honorio Enríquez quien aclaró “no hay coalición Centro Democrático – Pacto Histórico, solo un acuerdo para esta elección”.
Primer gran pulso
Así las cosas, el Centro Democrático, se hizo a la presidencia del Senado con el apoyo de todos los senadores del Pacto Histórico, lo que compromete ahora a Honorio Enríquez a darles todas las garantías como partido de oposición, pues fueron ellos quienes hicieron parte de su elección en esta presidencia que hacía muchos años que un presidente de la República no pone presidente del Congreso en el primer año, lo que le deja un primer pulso ganado al uribismo, que aunque se declaró partido de Gobierno, no aceptó el candidato del presidente entrante y colocó su propio presidente de Senado.






