Este martes el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se reunirá con Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela.
La Casa Blanca confirmó que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reunirá el martes de la próxima semana con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, en Nueva York, en los márgenes de la Asamblea General de la ONU. La reunión entre Trump y Delcy Rodríguez será el primer encuentro entre ambos y el primero entre un presidente estadounidense y un gobernante venezolano en más de 11 años.
La cita con Rodríguez será el último punto de la agenda de Trump durante su visita a Nueva York para la Semana de Alto Nivel de la ONU. El mandatario pronunciará un discurso ante la Asamblea General y mantendrá reuniones con los primeros ministros del Reino Unido y Japón, así como con varios líderes del golfo Pérsico, antes de encontrarse con la mandataria venezolana.
Según informó la Casa Blanca en una rueda de prensa telefónica, Trump participará además en una recepción con líderes internacionales antes de reunirse con Rodríguez y regresar a Washington. El embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, precisó que el encuentro será “informal” y no tendrá el formato de una reunión bilateral tradicional.
Cara a cara histórico
Este será el primer cara a cara entre un presidente estadounidense y un gobernante venezolano desde la breve reunión que mantuvieron Barack Obama y Nicolás Maduro durante la Cumbre de las Américas de 2015, celebrada en Panamá. La reunión entre Trump y Delcy Rodríguez marca un nuevo capítulo en las relaciones bilaterales, que fueron restablecidas tras años de ruptura diplomática.
El encuentro se produce en un contexto de fuerte acercamiento entre Washington y Caracas. Desde que Estados Unidos capturó y depuso a Maduro en Caracas en enero pasado, la Administración de Trump respaldó al nuevo Gobierno de Rodríguez, hasta entonces vicepresidenta, y restableció las relaciones diplomáticas con Venezuela, rotas desde 2019.
La principal muestra de este acercamiento se produjo recientemente con el anuncio de un acuerdo petrolero que permitiría a Estados Unidos controlar una quinta parte de las reservas de crudo venezolanas. Rodríguez ha informado que el acuerdo tendrá una vigencia de 25 años con un objetivo de producción superior a 1,5 millones de barriles diarios.
El pacto ha suscitado recelos entre sectores que consideran que al Gobierno de Trump solo le interesa el petróleo y que no impulsa activamente una transición democrática en Venezuela. La oposición venezolana ha criticado el acuerdo, mientras que analistas señalan que el acercamiento busca “normalizar relaciones” con Caracas sin abordar las demandas de cambio político






