Estudio independiente revela que la salud es, a juicio de la ciudadanía, el problema más grave del país, desplazando a la corrupción.
El Observatorio de la Democracia de la Universidad de los Andes y Eureka Group presentaron el primer estudio independiente de percepción ciudadana sobre el sistema de salud en Colombia. La investigación, basada en 1.560 encuestas presenciales en 47 municipios, revela que el 26,1% de los colombianos considera que la falta o el mal servicio de salud es el problema más grave del país. Este indicador sitúa a la salud por encima de la corrupción (19,8%), la delincuencia (7,6%) y el desempleo (4,2%), registrando niveles de preocupación social no vistos desde la pandemia de 2020.
Los resultados del estudio sobre percepción ciudadana en salud muestran una brecha preocupante en la calidad de atención entre EPS intervenidas y no intervenidas. Según el reporte, el 49,5% de los afiliados a EPS no intervenidas asegura recibir atención sin dificultades, mientras que en las EPS intervenidas ese porcentaje cae al 33%. El 18,7% de los usuarios en entidades bajo control estatal manifestó no haber recibido el servicio solicitado, evidenciando una diferencia significativa en el acceso a la atención médica.
En cuanto al acceso a tratamientos, el 25,3% de los pacientes en las EPS intervenidas reportó recibir sus medicamentos completos, frente a un 43,5% en las entidades no intervenidas. La tasa de negación de servicios de salud se duplica en las EPS controladas por el Gobierno, alcanzando el 20,6% en comparación con el 10,5% registrado en las EPS que operan de forma ordinaria . Las demoras en la asignación de citas médicas también son mayores en el bloque intervenido, con un 19,1% frente al 11% del sector no intervenido, según el estudio sobre percepción ciudadana en salud.
Afectando el bolsillo
Esta situación ha impactado directamente la economía de los usuarios, especialmente en el grupo de EPS intervenidas. El 38,5% de los afiliados a estas entidades afirmó haber realizado pagos de su bolsillo para acceder a la atención médica, en contraste con el 22,2% de las EPS no intervenidas. De manera general, el 21,8% de la población total gasta mensualmente entre 500 mil y un millón de pesos de sus propios recursos para financiar servicios de salud, una cifra alarmante que refleja el deterioro del sistema.
Respecto a la propuesta de reforma al sistema de salud del gobierno del presidente Gustavo Petro, el 43,6% de los encuestados apoya la iniciativa. Sin embargo, solo el 30,4% respalda la desaparición definitiva de las EPS, lo que sugiere una preferencia por ajustes más que por una transformación radical. El 69% de los ciudadanos considera importante la participación del sector privado en la administración del sistema, y el 57,6% sostiene que la responsabilidad de garantizar la atención médica debe ser compartida por igual entre el Estado y los privados.
Al ser consultados sobre su preferencia de atención, el 37% opta por instituciones privadas y el 20,8% por entidades públicas. El estudio sobre percepción ciudadana en salud también reveló que el nivel de desconfianza hacia las aseguradoras se ubica en el 12,8% para las EPS no intervenidas, mientras que en las EPS bajo administración del Gobierno nacional el indicador de desconfianza escaló al 30%. Esta diferencia refleja el impacto negativo que ha tenido la intervención estatal en la percepción de los usuarios.
El pedido de la ciudadanía
El estudio, cofinanciado por Acemi, Asocajas, Afidro y Amcham, concluye que los ciudadanos exigen soluciones concretas para un sistema que consideran en crisis. Los realizadores del informe indicaron que las siguientes fases del proyecto desglosarán los datos por regiones, edad y condición socioeconómica. La crisis de salud en Colombia se consolida como la principal preocupación ciudadana, superando históricamente a la corrupción y la seguridad, lo que exige una respuesta integral y urgente por parte de las autoridades.






