En medio de la incertidumbre sobre el fenómeno de El Niño en Colombia, se habla de que este se podría extender para el año entrante.
El fenómeno de El Niño podría prolongar en Colombia hasta comienzos de 2027, según advirtió la CAR (La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca) quien confirmó que las condiciones climáticas actuales aumentaron en un 82% por lo que existe la probabilidad de que este evento se extienda mucho más de lo previsto inicialmente. El pronóstico enciende todas las alarmas en el país.
De acuerdo con los modelos del Ideam y el Ministerio de Ambiente, el punto más crítico del fenómeno llegaría en septiembre de este año. Posteriormente, la temporada seca coincidiría con los meses de enero y febrero en la región Andina. El fenómeno de El Niño golpearía directamente a las zonas más pobladas del centro del país.
Los impactos más graves se sentirán en dos frentes estratégicos: el agua potable y la energía eléctrica. La CAR advirtió que la presión sobre los sistemas de acueducto será inmensa, especialmente porque Colombia depende en gran medida de hidroeléctricas para generar electricidad. Si los embalses bajan, el riesgo de racionamiento crece exponencialmente.
Otros sectores involucrados
Además del consumo doméstico, sectores productivos como la industria y la agricultura enfrentarán una menor disponibilidad de agua. Esto se traduciría en mayores costos de producción, afectaciones directas en cultivos y dificultades para mantener operaciones en regiones enteras.
El director de la CAR, Alfred Ignacio Ballesteros, hizo un llamado contundente a la acción inmediata. “No podemos esperar a que los niveles de los embalses o las fuentes hídricas entren en una situación crítica para reaccionar”, sentenció el funcionario. Por eso, exige a las empresas de servicios públicos implementar sistemas de uso eficiente y ahorro de agua desde ya.
Las administraciones municipales tampoco están exentas de responsabilidad. Ballesteros recordó que tienen el deber de analizar sistemas alternos de abastecimiento para garantizar la provisión de agua en los hogares. Durante episodios anteriores de El Niño, regiones enteras enfrentaron incendios forestales, disminución de caudales y medidas de racionamiento prolongadas.
Por todo ello, la entidad pidió a los hogares adoptar desde ahora prácticas de ahorro concretas: reducir el desperdicio, reutilizar el agua cuando sea posible y moderar el consumo diario. La prevención es la única herramienta eficaz frente a un fenómeno que ya tiene una proyección extendida. La decisión, en manos de cada colombiano, marcará la diferencia en los próximos dos años.






