Las fuertes precipitaciones en el norte del Huila mantienen incomunicadas a más de 3.000 personas, mientras colapsan vías, acueductos.
La temporada de lluvias sigue golpeando con fuerza al municipio de Colombia, en el norte del Huila, donde al menos 22 veredas permanecen incomunicadas debido a deslizamientos de tierra y crecientes súbitas. La emergencia ha generado serias dificultades en la movilidad, además de afectaciones en acueductos y pérdidas en cultivos, impactando directamente a miles de habitantes.
El alcalde Arbey Vargas Manguera expresó su preocupación por la magnitud de la situación. Según indicó, sectores como San Marcos y Santa Ana presentan las mayores afectaciones, especialmente por el desbordamiento de la quebrada El Lindeo. A esto se suma el colapso de vías en zonas como Monguí, donde también se reporta la caída del sistema de acueducto.
Otros puntos críticos incluyen los sectores de Armenia, El Playón y La Legiosa, donde las lluvias han deteriorado la infraestructura vial. Particularmente grave es el estado de la vía que comunica a Neiva con el municipio de Colombia, que colapsa reiteradamente pese a intervenciones previas.
Ante la emergencia, concejales y representantes locales se desplazaron a Neiva para gestionar apoyo institucional. Se acordó una próxima visita conjunta con delegados de la Gobernación del Huila e Invías, con el fin de consolidar un informe que será presentado al Gobierno Nacional en Bogotá.
El mandatario aseguró que la maquinaria disponible está siendo utilizada para atender los puntos más críticos, aunque reconoció que la intensidad de las lluvias dificulta soluciones definitivas. Se estima que cerca del 40% de la población, entre 3.000 y 3.500 personas, permanece afectada. Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía para evitar zonas de riesgo y mantenerse informada.






