El proyecto fue estimado en un valor cercano a los $13.000 millones, de los cuales el Gobierno nacional invertía aproximada $5.000 millones.
El proyecto para construir un molino de arroz en el sector de El Juncal sigue generando inquietud entre los productores de la región. Han pasado más de dos años desde su anuncio y, hasta ahora, no se registran avances concretos que permitan iniciar la obra. Aunque la iniciativa no ha sido descartada y mantiene respaldo institucional, los retrasos en etapas clave han impedido pasar de la planeación a la ejecución.
Según explicó el secretario de Agricultura, Oscar Trujillo, el proceso se encuentra actualmente en la fase de estudios y diseños. Esta etapa está a cargo de una consultoría contratada en articulación con la Agencia de Desarrollo Rural, la cual ya inició trabajos y cuenta con un plazo aproximado de cinco meses para entregar los resultados. Estos estudios serán fundamentales, ya que definirán las características técnicas del molino.
Durante este periodo se han llevado a cabo al menos dos mesas técnicas entre las autoridades y el equipo consultor. En estos encuentros se han expuesto tanto el interés institucional como los aspectos técnicos que deben ser tenidos en cuenta en el diseño del proyecto. La intención del gobierno departamental es que estos estudios puedan estar listos antes del tiempo previsto, con el fin de agilizar los siguientes pasos.
El principal obstáculo hasta ahora ha sido la falta de cierre financiero. Sin los estudios definitivos, no es posible establecer con exactitud el costo total de la obra ni definir cuánto deberá aportar cada una de las entidades involucradas. Este punto es clave, ya que de ello depende la apertura del proceso de contratación para la construcción del molino.
Inicialmente, el proyecto fue estimado entre 12.000 y 13.000 millones de pesos. De ese total, el Gobierno nacional contemplaba aportar entre 4.000 y 5.000 millones. No obstante, estas cifras podrían cambiar una vez se conozcan los resultados finales de los estudios en curso.
Desde la Gobernación se ha reiterado la disposición de aportar los recursos de contrapartida. Sin embargo, se mantiene a la espera de contar con la información técnica y financiera completa para avanzar. Mientras tanto, los productores arroceros siguen atentos, ya que consideran este proyecto fundamental para mejorar la competitividad del sector.
A la demora se suma un factor adicional: la incertidumbre política. Con el cambio de gobierno, existe el temor de que esta iniciativa, que fue impulsada como un compromiso de la administración del presidente Gustavo Petro, no llegue a concretarse.
Por ahora, el futuro del molino de arroz en El Juncal dependerá de dos factores clave: la rapidez en la entrega de los estudios y las decisiones que tome el Gobierno nacional sobre su financiación y continuidad






